Escena 1: Dos amigos se encuentran en una cafetería platicando:

AMIGO 1 –“He estado pensando en hacer ——– , pero me da miedo” Comenta muerto de miedo y sobrecargado de emociones.

AMIGO 2-“¡Está increíble! Pero, no tienes por qué sentir miedo, sólo hazlo.” explica.

AMIGO 1 –“Tienes toda la razón, lo haré.” Expresa mientras paga la cuenta sin pensar en todos los escenarios posibles.

Ambos amigos se despiden sonrientes, se abrazan afectuosamente y se van.

Escena 2: Después de la plática se muestra al amigo uno haciendo las cosas sin miedo y feliz.

FIN.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA… ¡ESTO NO PASA!

No saben cuántas veces he escuchado este consejo y no saben cuánto lo he dado.

La realidad, creo yo, es que lo que te da miedo, no cambiará hasta que lo hagas y veas el resultado. Tristemente, en el proceso NO se te va a quitar. Tampoco es una vacuna que si lo enfrentas una vez, no te volverá a dar.

Se requiere mucha valentía y seguridad el hacer las cosas que te dan miedo. Incluso puede requerir un pequeño “¡CHINGESU! “  

El miedo es el resultado de todos los posibles escenarios que diseñaste en tu cabeza… sí, así de simple, tú creas tus propios miedos, los alimentas y los haces crecer.

El ser humano es “chistoso”, es incongruente (cuando es inconsciente) y por naturaleza es miedoso, porque depende de una sociedad y al final, lo que te da miedo es el rechazo que esto generará.  (Piénsalo).

Es aún más curioso e incongruente que la gente dice “No tienes por qué sentir miedo” como si se tratara de un interruptor que se prende y apaga:  

-“Ahhhhhhh perdón tenía el interruptor del miedo activado, click, listo”.

Es normal sentir que se te paraliza el corazón, que te quedes frío justo antes de saltar al abismo, que detengas tus acciones por un momento. Porque el miedo fue diseñado para hacerte pensar las cosas por tu sobrevivencia.

Lo que no es normal, es que nos quedemos parados en el borde 3 o 10 años, que finjamos no estar parados ahí y tratar de ver hacia otro lado. La realidad es que el barranco está ahí, justo enfrente de ti y tarde o temprano lo vas a tener que enfrentar.

Tienes de dos sopas:

  1. Sopa de “CHINGUESU” acompañado de una acción concreta para enfrentar.

Advertencia: tendrás que encarar las consecuencias, pueden ser positivas o negativas.

2. Sopa de “MUEVETE DE AHÍ” acompañado de duda eterna “¿qué hubiera pasado?”.

Advertencia: volverás al mismo punto y tendrás que elegir otra vez cualquiera de las sopas.

Más allá de darte consejos de cómo enfrentarlo, estoy aquí , frente a mi abismo. Haciendo público lo que me dije en la mañana en el espejo.

El miedo seguirá ahí, no esperes que desaparezca un día de la nada. No esperes despertar “Fearless” a la mañana siguiente, con la motivación adecuada y con los pantalones para hacer lo que te apanica. Lo que si puedes esperar, si no haces nada, es despertar y decir “¿cómo pasó el tiempo tan rápido?, tenía tantas ganas de hacer ese brinco”.

Espero te sirva, yo elegí la sopa de “ChingueSu” y subí este post.

Att: Una persona con mucho miedo, con muchos pantalones, que acaba de saltar sin paracaídas. Y ESTÁ FELIZ.

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